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Hola, mi nombre es Amelia Bauer. Periodista con entrenamiento y experiencia en la creación y edición de contenidos para agencias SEO. Copywriter y Ghostwriter. En lo referente a mi trabajo, te presento un ejemplo de contenido que aplica el concepto de redacción creativa optimizado para SEO. Luego, a través del siguiente resumen, aprenderás en concepto del contrato de fianza, conforme los parámetros de la legislación vigente. ¡Comencemos!


Definición de contrato de fianza


Define la fianza el artículo 2335. La fianza no es una "obligación", sino un contrato accesorio que se celebra entre el acreedor y el fiador. La necesidad en que se encuentra el fiador de satisfacer total o parcialmente la obligación, en subsidio del deudor principal, es el efecto propio y fundamental de este contrato. Es una garantía personal, pero cuando hay fianza el acreedor tiene dos acciones para hacer efectivo su crédito: el derecho de perseguir la obligación en los bienes del deudor, en virtud del derecho de prenda general, y el derecho de perseguirla obligación en los bienes del fiador. El acreedor, entonces, dispone de dos derechos de prenda general: uno en los bienes del deudor, y otro en los del fiador.


Carácter contractual de la fianza


La fianza siempre es un contrato. El artículo 2336 dice que la fianza puede ser convencional, legal o judicial. Pero de él no se desprende que haya fianza sin forma contractual, la disposición citada sólo expresa que “la obligación de rendir fianza" puede emanar de la voluntad de las partes, de la ley o del juez. Pero, en cualquier caso, la fianza debe constituirse por medio de un contrato.


Características del contrato de fianza


  • Es consensual: excepcionalmente reviste el carácter de solemne, como ser: La fianza que debe rendir tutores y curadores; para que les discierna el cargo debe constituirse por escritura pública, art. 855 C.P.C.; La fianza mercantil, que debe otorgarse por escrito, art. 820 C. de Comercio;

  • Es unilateral: sólo una de las partes se obliga para con la otra, la cual no contrae obligación alguna. Del art. 2335 se desprende que quien se obliga es el fiador para con el acreedor a cumplir la obligación en todo o parte, si no la cumple el deudor principal. El deudores extraño al contrato de fianza, art. 2345. La fianza sería bilateral si el acreedor se obligara a pagar una remuneración al fiador por el servicio que le presta, pero en este caso degenera en otro contrato: el seguro.

  • Es un contrato gratuito: tiene por objeto sólo la utilidad de una de las partes, sufriendo el gravamen el fiador. Pero, puede estipularse una remuneración a favor del fiador: cuando ella se pacta entre fiador y acreedor, en tal caso, como se ha señalado, la fianza degenera en un contrato de seguro. También puede pactarse una remuneración entre fiador y deudor, lo dice expresamente el art. 2341. sin embargo este contrato celebrado entre fiador y deudor en que se pacta una remuneración es un contrato innominado, y no uno de fianza, porque éste se celebra entre fiador y acreedor, el deudor es extraño a dicho contrato, como se desprende claramente del art. 2345.

  • Es accesorio: a más de las consecuencias propias de esta característica hay que tener presente la que el fiador no puede obligarse a más de lo que deba el deudor principal ni en términos más gravosos que éste, art. 2343. No obsta a lo que el fiador se obligue en términos más eficaces que el deudor principal, por ejemplo otorgando una hipoteca cuando la obligación no está garantizada con tal caución, art. 2344 inc. 211.

  • Es patrimonial: por consiguiente se transmite a los herederos, art. 2352.


Requisitos del contrato de fianza


La fianza debe reunir todos los requisitos comunes a los contratos, pero por su carácter accesorio requiere además de una obligación principal.


Consentimiento: como el contrato de fianza es consensual se perfecciona por el solo consentimiento, respecto de esto debe tenerse presente que la ley requiere que éste sea expreso, no bastándole uno lícito, art. 2347. Como la fianza impone graves obligaciones al fiador, la ley ha exigido que su consentimiento sea expreso; en cambio la voluntad del acreedor puede ser licita. Al decir que la fianza no se presume, el legislador ha establecido una norma relativa a la persona que se obliga como fiador. En lo que dice relación con la prueba, la fianza está sujeta a las reglas generales.


Capacidad: el fiador debe tener capacidad para obligarse como tal. art. 2350 inc. 1°. El art. 2342 da una norma referente a la capacidad de ciertas personas pírea obligarse como fiadores. Los títulos referidos en dicha norma sólo consignan reglas especiales relativas a las condiciones en que pueden obligarse como fiadores los pupilos, los cuales de acuerdo al art. 404 requiere:


  • Autorización judicial previa;

  • Que la fianza se otorgue en favor de un descendiente o ascendiente, o del cónyuge, y

  • Que se invoque una causa urgente y grave. La fianza, como los demás actos del hijo de familia, debe ser autorizada o ratificada por el padre, art. 261; la fianza en este caso obliga directamente al padre y subsidiariamente al hijo, hasta concurrencia del beneficio que reporte.


Objeto de la fianza: la obligación principal puede ser de dar, hacer o no hacer, pero la obligación del fiador será siempre de dar, y de dar una suma de dinero, art. 2343 incs. 2° y 4°. Si la obligación afianzada es de hacer, el fiador no se obliga a ejecutar el hecho en lugar del deudor, sino que garantiza el pago de los perjuicios que la infracción cause al acreedor. La obligación de no hacer se resuelve en la indemnización de perjuicios, si el deudor la contraviene y no puede deshacerse lo hecho. La fianza de una obligación de esta naturaleza no hace responsable al fiador sino de los perjuicios derivados del incumplimiento, art. 2343 inc. 3°.


El contrato de fianza debe reunir, además, los siguientes requisitos especiales:


La fianza debe consistir siempre en que el fiador pague una suma de dinero, art. 2343 inc. final. Si una persona se obliga a pagar una especie o cuerpo cierto o a ejecutar un hecho si el deudor principal no cumple, no hay fianza sino un contrato innominado o, quizás una cláusula penal.


Se requiere que existir una obligación principal a la cual la fianza accede, y esta obligación principal puede ser de diversa naturaleza.


Así, de acuerdo al art. 2338. puede ser civil o natural (art. 1472); conforme al art. 2339 la obligación principal puede ser pura y simple o sujeta a modalidad; y, además, ella puede ser futura, lo dice expresamente el art. 2339. Pero la fianza de obligaciones futuras tiene la característica de dar al fiador el derecho de retractarse mientras no exista la obligación principal; pero al retractarse, el fiador debe dar aviso de su retractación al acreedor. aplicando al respecto el art. 2173 del mandato.


Por último, se ha señalado precedentemente que pueden afianzarse obligaciones de dar, hacer y no hacer.


Clases de fianza


La fianza puede clasificarse en diversas formas:


En cuanto a su origen la fianza puede ser convencional, legal o judicial, art. 2336. En esta clasificación no se atiende al origen de la obligación del fiador, la cual es siempre convencional, sino al de la obligación del deudor principal de rendir fianza. Ejemplos de fianza legal: arts. 89. 374, 376. 775 y 777. Ejemplos de fianza judicial: arts. 932. 1292 y 1313. Esta fianza siempre debe apoyarse en el texto expreso de la ley. La fianza legal y la judicial se rigen por las mismas reglas que la convencional, art. 2336 inc. 3°. Existen entre ellas, sin embargo. Las siguientes diferencias: De acuerdo al art. 2337 la fianza legal y la judicial pueden suplirse con prenda o hipoteca; en cambio la convencional no puede suplirse en contra de la voluntad del acreedor. En la fianza judicial, el fiador no dispone del beneficio de excusión, art. 2358 N° 4.

La fianza puede ser simple o solidaria. La fianza simple está sometida a las reglas generales de la fianza, no ofreciendo particularidades especiales. La fianza solidaria puede serlo en dos aspectos: con respecto al deudor y con respecto a los demás fiadores, si hay dos o más. Si la fianza es solidaria con respecto a los demás fiadores, impide oponer el beneficio de división, es decir, aquel que permite, cuando hay varios fiadores, que estos pidan que se les persiga por su cuota en la fianza. Si la fianza es solidaria respecto de los deudores, su estipulación significa renuncia al beneficio de excusión. No es lo mismo obligarse como fiador solidario que como fiador y codeudor solidario, ya que en este último caso se aplican las reglas de las obligaciones solidarias. La estipulación en virtud de la cual una persona se obliga como fiador y codeudor solidario tiene importancia porque deja establecido de antemano la falta de interés del codeudor en la obligación, art. 1522.

La fianza puede ser civil o comercial, según accede a una obligación civil o mercantil. Tiene importancia esta clasificación,porque mientras la fianza civil es un contrato consensual, la mercantil de acuerdo al art. 820 del Código de Comercio debe constar por escrito.


La fianza puede ser simple, prendaria o hipotecaria. En la fianza simple, el fiador obliga todos sus bienes, indistintamente, al cumplimiento de la obligación. En este tipo de fianza el acreedor dispone de dos acciones personales para requerir el pago de su crédito: una contra el deudor principal y otra contra el fiador. En la fianza prendaria, el fiador, además, de obligarse como tal, constituye una prenda para garantizar el cumplimiento de la obligación en este caso el acreedor tiene contra el fiador la acción personal que emana de la fianza y la real que emanado la prenda. En la fianza hipotecaria el acreedor puede dirigirse contra el fiador hipotecario exigiendo el cumplimiento de la obligación de acuerdo a las reglas de la fianza o entablando en su contra la acción real de hipoteca -derecho de persecución-, art. 2430.


La fianza puede ser limitada o ilimitada. Es limitada cuando se restringe a una cantidad determinada o se establecen claramente las obligaciones que el fiador toma sobre sí. Es ilimitada cuando no se determinan las obligaciones que garantiza el fiador o la cuantiado su responsabilidad, es decir, se extiende a la obligación principal con todos sus accesorios. Cuando la fianza es limitada el fiador sólo responde hasta la suma convenida o por las obligaciones determinadas, art. 2367 inc. 3° Si la fianza es ilimitada, no se extiende a mas que la obligación principal y sus accesorios, arts. 2343 y 2344. El legislador ha precisado la extensión de la fianza que no está limitada en su cuantía, art. 2347. El fiador está obligado a pagar a) el capital de la obligación; b) los intereses y c) las costas.


Obligación de rendir fianza y calidades del fiador


Personas obligadas a rendir fianza:


Generalmente el deudor tiene libertad para constituir fianza, pero está obligado a constituirla a petición del acreedor cuando:


  • Así se hubiere estipulado entre acreedor y deudor, art. 2348 N° 1;

  • La fortuna del deudor haya menguado de manera que sea de temer que no cumpla sus obligaciones, art. 2348 N° 2;

  • Haya motivo para temer que el deudor se ausente del país con ánimo de establecerse en otra parte y no deje bienes suficientes para responder de sus deudas, art. 2348 N° 3; y

  • El fiador del deudor cae en insolvencia, art. 2349.


Calidades del fiador


El fiador debe reunir las siguientes calidades:


  • Ser capaz de obligarse como fiador; no debe ser una de las personas comprendidas en el art. 2342;

  • Tener o señalar domicilio dentro del territorio jurisdiccional de la respectiva Corte de Apelaciones,

  • Tener bienes más que suficientes para hacer efectiva la fianza. El art. 2350 señala cuáles bienes se toman en cuenta y cuáles no para estos efectos.


Efectos de la fianza


Los efectos de la fianza deben analizarse desde un triple punto de vista:


  • Entre fiador y acreedor;

  • Entre fiador y deudor, y

  • Entre los cofiadores.


a) Efectos entre el fiador y el acreedor:


Deben considerarse en dos momentos: antes que el acreedor demande al fiador, y con posterioridad a esa demanda.


Antes que el acreedor demande al fiador puede este pagarse la deuda en los mismos casos en que podría hacerlo el deudor principal, art. 2353. Pero si el fiador paga la deuda antes de que esta se haya hecho exigible. no puede repetir contra el deudor sino una vez que la obligación se haya hecho exigible, art. 2373. Cuando la obligación se ha hecho exigible, lo normal es que el fiador espere que el acreedor tome la iniciativa, pero de acuerdo al art. 2356 tiene derecho a requerir al acreedor a fin de que persiga primero al deudor principal, y si no obstante este requerimiento el acreedor no lo hace, no es responsable el fiador de la insolvencia del deudor que se produzca con posterioridad.


El acreedor demanda al fiador. Para que el acreedor pueda demandar al fiador es necesario que la obligación sea exigible. El acreedor puede dirigirse contra el fiador mediante el procedimiento ordinario o el ejecutivo, pero para hacer uso de este último es necesario que tanto la obligación principal como la fianza consten en título ejecutivo.


Demanda el fiador, dispone de cuatro derechos para defenderse:


  • El beneficio de excusión;

  • El beneficio de división;

  • La excepción de subrogación, y

  • Las excepciones reales inherentes a la obligación.


Beneficio de excusión


En virtud de este beneficio el fiador puede exigir que se persiga primero la obligación en los bienes del deudor principal, y en las hipotecas o prendas constituibles por éste para garantizar el pago. art. 2357. También recibe el nombre de beneficio de orden, porque tiene por objeto que se persiga primero al deudor, y sólo si éste no paga que se proceda en contra del fiador. El beneficio de excusión es facultativo, art. 2357. Pero hay casos en que para el fiador es inoponible dicho beneficio, y hay otros en que el acreedor está obligado a practicar la excusión aunque el fiador no oponga el beneficio.

Casos en que el fiador no puede oponer el beneficio de excusión:


  • Cuando lo hubiera renunciado expresamente, art. 2360.

  • Cuando se haya obligado como fiador y codeudor solidario con respecto al deudor, art. 2358 N° 2,

  • Cuando la obligación afianzada es natural. El beneficio de excusión tiene por objeto que el acreedor persiga primero al deudor principal y si la obligación afianzada es natural, como no produce acción, sería absurdo que el fiador pudiera oponer tal beneficio, ya que el acreedor no podría dirigirse contra el deudor principal, art. 2358 N° 3.

  • Cuando la fianza se ha constituido por orden judicial, art. 2358 N° 4.


Casos en que el acreedor está obligado a practicar la excusión no obstante que el fiador no le oponga el beneficio:


  • Cuando así se hubiere pactado expresamente entre acreedor y fiador;

  • Cuando el fiador se hubiere obligado en forma expresa e inequívoca a pagar únicamente lo que el acreedor no pueda obtener del deudor principal, art. 2365 inc. 1°. En este caso el fiador no será responsable de la insolvencia del deudor cuando concurran las siguientes circunstancias: Que el acreedor haya tenido medios para hacense pagar en los bienes del deudor; Cuando baya sido negligente en servirse de estos medios.


Requisitos del beneficio de excusión:


  • Que el fiador no esté privado del beneficio, esto es que no se encuentre en uno de los casos en que no puede oponerse;

  • Que lo oponga en tiempo oportuno, art. 2358 N° 5. El Código de Procedimiento Civil ha precisado la oportunidad para hacerlo valer: en el juicio ordinario, como excepción dilatoria, arts. 303 N° 5 y 305; en el juicio ejecutivo en el escrito de oposición a la ejecución, arts. 464 N° 5 y 465.

  • Que el fiador indique al acreedor bienes del deudor para perseguir el cumplimiento de la obligación, art. 2358 N° 6.


Al respecto don Jorge Castro señala: Que no se tomarán en cuenta los bienes que señala el art. 2359. sea por las dificultades de su realización, sea porque resulta difícil que el acreedor pueda pagarse con ellos. No es indispensable que los bienes sean bastante para obtener un pago total, art. 2364; pero los bienes tienen que tener la importancia suficiente para que pueda obtenerse un resultado serio, de lo contrario este beneficio se traducir en una burla para el acreedor.


Costos de la excusión: El acreedor tiene derecho a que el fiador le anticipe los costos de la excusión, art. 2361.


El beneficio de excusión procede una sola vez


Así lo establece el art. 2363. El fiador debe señalar todos los bienes del deudor y no puede pretender, a pretexto de que la excusión no produjo resultados o los bienes fueron insuficientes, señalar otros bienes del deudor. Esta regla tiene una excepción: el que los bienes hayan sido adquiridos posteriormente por el deudor principal, art. 2363 inc. 2°.


El beneficio de excusión en las obligaciones solidarias


El fiador debe señalar para la excusión los bienes del deudor a quien afianzó, pero si se trata de una obligación solidaria y afianzó a uno de los deudores, el fiador tiene derecho a que se persiga previamente la obligación principal en los bienes de todos los deudores solidarios y no únicamente en los del deudor que el afianzó. art. 2362.


Caso del subfiador


El subfiador puede oponer el beneficio de excusión tanto respecto al deudor principal como al fiador, y puede pedir al acreedor que persiga primero al deudor y luego al fiador, y. si ambos no pagan, entra él a responder de la obligación.


Efectos del beneficio de excusión.


Son los siguientes:


  • Como excepción dilatoria suspende la entrada enjuicio.

  • Cesa la persecución del acreedor contra el fiador y debe dirigirse contra el deudor principal.

  • Si con los bienes del deudor se produce el pago parcial de la deuda, ésta se extingue parcialmente. art. 2364; pero subsiste la acción del acreedor contra el fiador por el saldo insoluto.

  • Si con los bienes del deudor se paga totalmente la deuda, se extingue la obligación y la fianza.


Beneficio de división


Cuando hay dos o más obligados a una prestación, la regla general es que cada deudor sólo está obligado a pagar su parte o cuota en la deuda, salvo que ésta sea solidaria Lo mismo sucede en la fianza: si hay varios fiadores cada uno sólo está obligado a pagar su parte o cuota en la deuda, art. 2367.

La división de la deuda entre los cofiadores operado pleno derecho.


Requisitos del beneficio de división.


Para que el fiador pueda oponer el beneficio de división al acreedor deben concurrir las siguientes condiciones:


  • Que haya varios fiadores;

  • Que los fiadores no se hayan obligado como fiadores solidarios; la fianza solidaria no da derecho a este beneficio;

  • Que todos los fiadores sean de un mismo deudor, y

  • Que todos los fiadores afiancen una misma obligación del deudor.


El beneficio de división no es sino una consecuencia del carácter de conjuntas que tienen las obligaciones de los fiadores.


Forma de división de la deuda entre los fiadores.


Por regla general se divide por partes iguales. Esta regla tiene dos excepciones:


  • Cuando uno de los fiadores cae en insolvencia, de acuerdo al art. 2367 la insolvencia de este grava a los demás, pera no se entiende que un fiador esté en insolvencia cuando tiene un subfiador, porque éste entra a reemplazar al fiador, y

  • Cuando un fiador en forma expresa e inequívoca ha limitado a determinada cantidad su responsabilidad; en este caso sólo está obligado hasta el monto de lo pactado, art. 2367 inc. final.


Excepción de subrogación


Se refieren a ello los arts. 2335 y 2381 N° 2.


Cuando el fiador paga al acreedor se subroga en sus derechos de acuerdo al art. 1610 N° 3. Puede suceder que por un jactó propio del acreedor el fiador vaya a estar en la imposibilidad de subrogarse en los derechos contra el deudor, en este caso el fiador tendrá derecho a que se le rebaje de la demanda del acreedor toda lo que hubiere podido obtener del deudor principal o de otros fiadores. Si el fiador pierde totalmente los derechos que podría tener contra el deudor, la fianza se extingue totalmente, artículo 2381 N° 2.


Derecho a oponer todas las excepciones reales inherentes a la obligación. De acuerdo al art. 2354 puede oponer al acreedor todas las excepciones reales inherentes a la obligación, pero no las personales del deudor.


b) Efectos entre el fiador y el deudor.


A este respecto hay que distinguir dos situaciones: efectos antes que el fiador haya hecho el pago y efectos con posterioridad a él.


Derecho que tiene el fiador antes de que haya hecho el pago: de acuerdo con el art. 2369 tiene derecho el fiador a que el deudor le releve de la fianza o le caucione sus resultados o le consigne medios de pago para responder de ella. Las circunstancias que autorizan al fiador para ejercer estos derechos las enumera taxativamente el artículo 2369.


Para obtener el relevo de la fianza es necesario que concurra el consentimiento del acreedor, ya que es con éste que el fiador ha celebrado el contrato de fianza.


Aviso mutuo del fiador y del deudor antes del pago de la deuda: habiendo en la fianza dos personas obligadas a pagar, el legislador, en principio, les impone la obligación de avisarse mutuamente cuando hayan efectuado el pago.


Si el deudor paga sin dar aviso al fiador, es responsable para con éste de lo que por ignorancia de la extinción de la deuda pagare de nuevo, pero tendrá acción contra el acreedor por el pago indebido, art. 2376.


Si paga el fiador, sin dar aviso al deudor, se produce una doble consecuencia: Si a su vez el deudor también paga la deuda, el fiador no tendía recurso alguno en su contra, pero puede repetir contra el acreedor, art. 2377 inc. 2°.


El pago del fiador puede privar al deudor de las excepciones que pudo oponer al acreedor, dichas excepciones puede hacerlas valer contra el fiador cuando éste intente las acciones encaminadas al reembolso, art. 2377.


Derechos que tiene el fiador después que ha realizado el pago:


El fiador tiene contra el deudor dos acciones:


  • La acción de reembolso, que emanado la fianza, art. 2370, y

  • La acción subrogatoria en virtud del artículo 1610 N° 3.


Acción de reembolso: se la denomina, además, acciones personales, en atención a su origen, porque es propia del fiador, a diferencia de la acción subrogatoria en que el fiador ejercita los derechos de su acreedor, cuyo lugar pasa a ocuparen virtud de la subrogación. El fiador que ha pagada al acreedor tiene derecho a que el deudor le restituya lo pagado más los intereses y gastos. Luego, la acción de reembolso abarca el monto de lo pagado, los intereses de esta suma y los gastos que le hubiere ocasionado todo ello al fiador. Pero no hay inconveniente para que además demande al deudor la indemnización de los perjuicios por incumplimiento de contrato.


Condiciones para el ejercicio de la acción de reembolso:


  • Que la obligación principal se haya extinguido por el pago que ha hecho el fiador o por otros medios que le signifiquen a éste un empobrecimiento. Si la obligación se extingue por un medio no oneroso para el fiador, no tiene acción de reembolso, art. 2374.

  • Que el pago hecho por el fiador sea un pago útil, que realmente extinga la obligación, art. 2375 N° 3.

  • Que el fiador no esté privado de la acción, el art. 2375 señala dos casos en que éste está privado de tal acción: Cuando ha afianzado una obligación puramente natural. Cuando se obligó contra la voluntad del deudor, sin embargo, incluso en este caso goza de la acción cuando el pago ha extinguido la deuda.


Además, no tiene acción de reembolso cuando paga sin dar aviso al deudor y éste a su vez paga la deuda, art. 2377 inc. 2°. Que entable la acción en tiempo oportuno, esto es, después del pago, por excepción no podrá intentar la acción cuando la obligación no era aún exigible, esto es si pagó anticipadamente, artículo 2373. Por otro lado, debe intentar la acción antes de que ella prescriba.


Contra quién se dirige la acción de reembolso:


Ello depende de diversas situaciones:


  • Si hay un solo fiador y un solo deudor, se dirige contra el único deudor;

  • Si hay varios deudores solidarios y un fiador que los ha afianzado a todos, éste puede entablar la acción contra todos o cada uno por el total;

  • Si hay varios deudores solidarios, pero el fiador afianzó a uno sólo, puede dirigirse exclusivamente contra el deudor por él afianzado y no contra los otros deudores, art. 2372.


Acción subrogatoria: la contempla el artículo 1610 N° 3 también el art. 2429.


Hay ciertos casos en que el fiador no goza de la acción subrogatoria:


  • Cuando la obligación principal es natural.

  • Cuando el fiador pagó sin dar aviso al deudor, el cual ignorando la extinción de la deuda, la paga nuevamente, art. 2377.


Diferencia entre la acción subrogatoria y la de reembolso.


  • La acción de reembolso corresponde al fiador por derecho propio, por la subrogatoria ejercita los derechos del acreedor;

  • La acción de reembolso abarca el monto de lo pagado por el fiador, más los intereses y gastos, la subrogatoria sólo comprende lo que realmente pagó el fiador al acreedor;

  • La acción de reembolso es una acción sin garantía; la subrogatoria tendrá las garantías y privilegios de que gozaba la obligación principal.


c) Efectos de la fianza entre los cofiadores.


Para que tenga lugar se requiere que hayan dos o más fiadores. Si es así y cada uno de los fiadores ha pagado su cuota en la deuda porque hicieron uso del beneficio de división, no hay problema, pero si un fiador paga más de lo que le corresponde, el art. 2378 dice que se subroga al acreedor por el exceso en contra de los otros fiadores. Los cofiadores pueden oponerse entre sí las excepciones reales y las suyas personales, art. 2379.


Extinción de la fianza


Puede extinguirse por vía principal y por vía de consecuencia. Como obligación accesoria se extingue por vía de consecuencia, cuando se extingue la obligación principal, art. 2381 N° 3. Además, se extingue por vía principal, y en este caso puede ser por cualquiera de los medios señalados en los arts. 1567 y art. 2381. La ley se refiere, en especial, a la dación en pago y a la confusión como modos de extinguir la fianza, arts; 2382 y 2383.

Amelia Bauer

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